lunes, 10 de diciembre de 2007

UNA COCACOLA ¿Y UNA SONRISA?


UNA COCA COLA ¿Y UNA SONRISA?
Sabemos de más que no es bueno abusar de bebidas carbonatadas, continuamente lo dicen los expertos, en la TV, se sabe que muchos niños se acostumbran desde pequeñitos a comer con cocacola, o aunque te tomes alguna de vez en cuando...¡qué bien sienta esa cocacola fresquita y que gustirrinín esas burbujitas en la boca!!

Pues después de leer esto que he encontrado en el blog de un tal Maikelnai, más de uno dejará de beberla...al menos, si quiere un poco su cuerpo


¿Qué le pasaría a tu cuerpo si te bebieses una Coca Cola ahora mismo?
¿Te has preguntado alguna vez por qué la Coca Cola se anunciaba con aquello de “y una sonrisa”? Pues porque “te pone”. Hace casi un siglo que no lleva cocaína, y creo que sería redundante explicar el por qué.
. En los primeros 10 minutos: 10 cucharaditas de azúcar golpean tu organismo (el 100% de tu ingesta diaria recomendada). Que no la vomites de inmediato, por lo escandalosamente dulce, se debe al ácido fosfórico que corta el sabor permitiendo que la ingieras.
. A los 20 minutos: Se alcanza el punto máximo de azúcar en sangre, lo cual provoca una explosión de insulina. Tu hígado responde a esto convirtiendo todo el azúcar que puede en grasa. (En este momento en particular, la grasa se produce en abundancia).
. A los 40 minutos: La absorción de cafeína se completa. Tus pupilas se dilatan, tu presión sanguínea se eleva; como respuesta tu hígado vuelca más azúcar a tu torrente sanguíneo. En este momento los receptores de adenosina de tu cerebro se bloquean para evitar la somnolencia.
. A los 45 minutos: Tu cuerpo eleva la producción de dopamina estimulando los centros del placer de tu cerebro. Por otro lado, esto es (en cuanto a su funcionamiento físico) lo mismo que sucede con la heroína.
. Pasados 60 minutos: El ácido fosfórico se une al calcio, magnesio y zinc existente en la parte inferior de tu intestino, aportando una nueva explosión de empuje a tu metabolismo. Este subidón se agrava a causa de las altas dosis de azúcar y endulzante artificial, lo cual a su vez incrementa también la excreción de calcio en la orina.
. Pasados 60 minutos: Las propiedades diuréticas de la cafeína entran en juego (te provocará ganas de orinar). Ahora tienes asegurada la evacuación del calcio, magnesio y zinc enlazados, que se habían dirigido hacia los huesos; lo mismo sucede con el sodio, electrolitos y agua.
. Pasados 60 minutos: A medida que la fiesta en tu interior comienza a declinar, experimentarás un bajón de azúcar. Podrías empezar a sentirte irritable y/o perezoso. También ahora, mearás literalmente todo el agua que contenía la Coca Cola. Pero no antes de que se impregne con valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber empleado para otras cosas, como hidratar tu organismo, o formar huesos y dientes más fuertes.
Después de todo esto, durante las horas siguientes, experimentarás un bajón de cafeína (tan solo en dos horas si eres fumador), pero ¡tranquilo!, tómate otra Coca Cola, te sentirás mejor.
* Para vuestra información: En este artículo, la Coca Cola no es propiamente el enemigo. Lo es la combinación dinámica de grandes dosis de azúcar con cafeína y ácido fosfórico, cosas que se encuentran en casi todas las sodas.